Terapia Neural

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Un concepto holístico a través del Sistema Nervioso Vegetativo

La Terapia Neural entiende que enferma el SER, y trata al SER. El SNV forma parte de todos los circuitos reguladores del organismo (humorales, hormonales, neurales y celulares), ya que intercambia mediadores de información con todos ellos (neurotransmisores, neuropéptidos, interleucinas, neurohormonas, citoquinas), por lo que podríamos decir que todos estos sistemas de regulación interconectados son, en sí mismos, uno solo.

Por sus múltiples conexiones con el córtex cerebral, los pares craneales, los nervios periféricos y viscerales y por sus fibras y ganglios propios, regula y toma parte en TODAS las funciones del organismo.

Y por sus infinitas conexiones con las estructuras encefálicas, el hipotálamo, el hipocampo, el área límbica y otras, participa en los procesos mentales, emocionales, sociales y culturales. Insisto, el Sistema Nervioso es una pieza clave en la integración de la totalidad del SER.

Pero a su vez, según sugiere la observación clínica y demuestra la investigación, factores sociales, psicológicos y emocionales influyen en el eje neuro-endocrino-inmunológico, y por ello repercuten en todas las partes y funciones del organismo. Se ha demostrado que vivencias estresantes, la ansiedad y la depresión pueden inhibir algunas manifestaciones de la respuesta inmune. Precisamente la psico-neuro-inmunología es una oportunidad para la institución médica para dar un gran paso hacia una visión más holística del ser humano, justamente mediante el lenguaje que mejor entiende, el de la ciencia.

El SN es probablemente quien está más involucrado en la somatización de los sucesos sociales y culturales, a través de las emociones. Estas manifestaciones físicas de nuestros miedos y ansiedades, son unas claras indicaciones que nos ofrece el sujeto y que nos pueden ser muy útiles si nos proponemos aprender ese simple lenguaje.

Por todo ello, el sistema nervioso nos brinda la oportunidad de actuar a la vez sobre los factores orgánicos y los psico-sociales, que son aspectos inseparables en el proceso de enfermar y en la vida misma.

Todas las partes de nuestro cuerpo y nuestro ser están relacionadas entre sí, en parte debido a que mente, órganos y tejidos están conectados a una misma red nerviosa.

Terapia Neural significa tratamiento mediante el Sistema Nervioso, especialmente el Vegetativo, el cual se halla presente de un modo mayoritario en la piel. La interacción entre mente, sistema nervioso e inmunitario, constituye el eje de nuestra capacidad de adaptación, característica fundamental para la supervivencia, desarrollada a lo largo del proceso evolutivo. A su vez, el sistema nervioso es entendido como un integrador de los diferentes órganos y tejidos de nuestro cuerpo, pues es una red de información que llega a todas las células a través de la matriz extracelular, conocido como sustancia básica. Esto hace que cualquier irritación que altere las propiedades (y sus funciones) de una parte de este sistema, estará afectando a su totalidad, y se sentirán y apreciarán las repercusiones allí donde se halle una predisposición a la disfunción.

El sistema nervioso vegetativo regula las funciones de órganos y tejidos, integrándolos en ese todo y manteniéndolo en su máximo equilibrio posible.

Cualquier irritación sobre esa red nerviosa (cicatrices, infecciones, intervenciones quirúrgicas, estrés emocional...) puede alterar el neurovegetativo y así aparecer síntomas diversos en cualquier zona de cuerpo.

La Terapia Neural pretende neutralizar esas irritaciones mediante inyecciones en puntos específicos según la historia de vida de cada persona, y su sistema nervioso buscará un nuevo orden de mayor equilibrio, en el cual, el dolor, la infección, la alergia, el desarreglo hormonal... quizás ya no tendrán necesidad de ser.

La Terapia Neural es un procedimiento que actúa directamente sobre el sistema neurovegetativo, reordenando el funcionamiento del mismo, y simultáneamente, el estado bioenergético de la membrana celular .

El intercambio de informaciones y la elaboración de estímulos, se efectúan por medio de las vías del sistema nervioso vegetativo interfieren y hasta bloquean el reparto correcto de la "energía" nerviosa (impulsos bioeléctricos nerviosos) hasta su destino en los centros integradores y reguladores.

La Terapia Neural corrige dichos bloqueos que actúan afectando a determinados órganos, mediante la aplicación de microdosis de medicamentos denominados "neuralterapéuticos", que inyectados en puntos específicos, logran restablecer el orden perturbado.

Mecanismo de acción de la Terapia Neural

Las células de nuestro organismo son como pequeñísimas baterías, con un potencial de 40-90 milivoltios. Cada estímulo que la célula recibe, hace caer el potencial, llevándola a lo que se denomina "despolarización". Normalmente la célula lo recupera de inmediato a través de la energía que recibe procedente del metabolismo del oxígeno: "repolarización".

Si los estímulos irritativos son muy fuertes o numerosos, la célula no podrá mantener esa situación, se despolarizará permanentemente, y no logrará ejercer de manera normal sus funciones. Surgirá lo que se denomina "campo de interferencia".

La disfunción de cualquier órgano, tejido, etc., puede producir efectos a distancia. El concepto de enfermedad local que introdujo Giovanni Battista Morgagni: "estoy enfermo del corazón, del hígado, del riñón, etc.", carece de validez, porque según el concepto de "campo interferente", siempre aparecerá un órgano que será el primero en enfermar, por poseer un punto de resistencia menor (locus minoris resistentiae), y al que el "campo interferente" se dirigirá de forma preferente.

El anestésico local, colocado en microdosis sobre el campo interferente, actúa repolarizando la membrana celular afectada por el impulso irritativo, reintegrándonos a una condición bioeléctrica normal y a una normalización fisiológica. Con ello se recuperará la función interferida en todos los circuitos del sistema neurovegetativo: neural, humoral, celular, hormonal, etc.

En la aplicación de la Terapia Neural, utilizamos anestésicos locales (procaína, xilocaína, lidocaína, etc.) a muy baja concentración (del 0.5 al 1%), ya que lo que intentamos, no es producir una anestesia, sino una repolarización.

Desde el punto de vista de la biofísica, el estado de salud se alcanza cuando la célula consigue un potencial de reposo normal y se encuentra polarizada. La enfermedad aparece cuando la célula se halla despolarizada o hipopolarizada. La célula normal (polarizada) cuenta con un potencial en sus membranas de 70 a 90 milivoltios.

El anestésico local induce un potencial muy alto (270 milivoltios), que conlleva la hiperpolarización de la célula, con el consiguiente bloqueo en la conducción de impulsos nerviosos, provocando una anestesia. Una vez pasado el efecto del analgésico, la célula recobra su anterior potencial y todo vuelve a quedar exactamente igual que antes.

Empleamos la Terapia Neural, cuando la célula ha perdido su potencial de membrana como consecuencia de un estímulo irritativo (campo de interferencia), y no se encuentra en condiciones de recuperarlo por sí misma. La célula se halla despolarizada permanentemente. Al inyectar la sustancia neuralterapéutica (por ejemplo, procaína al 1%), la célula se repolariza, alcanzando sus valores normales de 90 milivoltios, lo que permite el reequilibrio y la auto-regulación del organismo.

Es importante recordar que los analgésicos locales, suministrados en concentraciones altas, producen efectos anestésicos al hiperpolarizar las células, inhibiendo el intercambio de iones de sodio y de potasio entre las membranas de los nervios, originando de esta manera un bloqueo reversible de los conductos de sodio, que conlleva la interrupción de la conductibilidad de los nervios. Por el contrario, los anestésicos locales proporcionados a concentraciones bajas, como utiliza la Terapia Neural normalizan todas las funciones vegetativas, al repolarizar los potenciales de las membranas celulares interferidas.

La Terapia Neural busca neutralizar estas irritaciones que, afectando el tono neurovegetativo, desencadenan o catalizan la enfermedad. Esta neutralización se consigue aplicando un anestésico local (generalmente procaína) en bajas concentraciones específicamente en los sitios donde el sistema nervioso vegetativo ha sufrido agresión o lesión. Eliminando estos bloqueos que alteran el intercambio de información y elaboran estímulos irritativos a la red nerviosa, se pretende reactivar los mecanismos de regulación para que el propio organismo produzca sus propias reacciones autocurativas, desarrollen su actividad y le conduzcan a un nuevo orden mediante su propia fuerza vital. Por eso se complementa con medidas higiénico - naturistas.

¿Qué se puede curar con la Terapia Neural?

Cualquier enfermedad es susceptible de ser tratada con Terapia Neural, ya que el objetivo es el de colocar al propio organismo enfermo, en condiciones de que restablezca por sí mismo el orden perturbado.

Los resultados del tratamiento dependen de la identificación del origen de la perturbación dentro del sistema nervioso y, consecuentemente, de la aplicación de la terapia idónea en el lugar correcto.

La Terapia Neural es una de las terapias holísticas que devuelve al ser humano su potencialidad y capacidad de autocuración.